Arráncale de cuajo las horas al tiempo, que invade ese momento que se recoge cuando la sinfonia que suena en tu cuarto llega al crescendo, cada vez que le invade ese cielo de color canela que cubre tu espalda, cada vez que a un beso se le escapa una sonrisa.
0 Alegaciones:
Publicar un comentario en la entrada
quéjate